Valen Bonetto: “Me di cuenta que todas las compongo después de hablar con mis amigues o de estar en la calle haciendo cosas”

El cantante y activista trans pasó por el programa No Estamos Sordos.

¿Cómo fue el proceso completo de Otrx II? ¿Hace cuánto lo empezaste?

Es un disco que empecé a componer en medio de la cuarentena del 2020. Fue como raro porque me costó mucho volver a componer canciones. Me di cuenta que todas las compongo después de hablar con mis amigues o de estar en la calle haciendo cosas, y ese tiempo de no compartir, de no estar en las charlas con la gente, hicieron que me cueste mucho volver a reconectarme con las canciones o con encontrar la forma de decir algunas cosas. Entonces, cuando pude encontrarle una vuelta de rosca, decidí volver al lugar donde siento que empezó todo, que es mi casa, y me fui a Córdoba. Ahí lo llamé a mi hermano y a mi tío, con quienes hemos crecido tocando juntos, y les propuse producir estas canciones. Nos encerramos una semana entera en el estudio a tocar y así salió este disco. Nada, eran 10 canciones en principio, y después fueron 5, y finalmente las 4 que salieron. 

¿Y qué quedó de ese recorte? ¿Por qué se fue el resto de las canciones?

Por el tiempo, presupuesto, y porque fuimos haciendo lo que sentíamos, lo que fluyó fueron esos temas. Si hubiéramos tenido más tiempo seguramente hubiese habido más, pero yo estoy re conforme, me gustan los discos cortos, las canciones cortas. 

Cuando vos decís que te agarró en medio de la cuarentena, que tuviste que volver a Córdoba para reconectar con tu casa a la hora de componer, ¿sentís entonces que éste difiere mucho a Otrx I en cuanto a la lírica, composición?

Creo que la forma en que se gestaron las canciones es necesariamente distinta y celebro eso también. No sé si es tan pensándolo desde el distinto, sino como una continuación, por eso el nombre. Siento que en el medio de eso vamos encontrando las formas con las que nos sentimos más cómodes expresándonos, o con los lenguajes que nos empezamos a encontrar, los colores de las canciones, las palabras, las influencias. Fue un disco en el que me permití muchísimo más esto de conciliar con la influencia. Y eso, jugar con los lenguajes de la música que vengo escuchando hace muchos años o con la que acabo de conocer. Un poco eso, me parece que es distinto porque son dos momentos distintos, pero es una continuación, hay como una suerte de ruedita que se sigue llenando de información a medida que vamos transitando el tiempo.

A la hora de componer folklore, desde el palo más rockero se ve de afuera como un lugar donde se suelen tocar mucho canciones de otros. Hay muchas canciones que se han reversionado y es difícil encontrar gente que componga en ese género de cero. ¿Cómo es para vos hacerlo? 

¡Qué pregunta! Mirá, yo crecí escuchando esta sonoridad, y me pasó algo que no me pasa con otras. La verdad es que no es algo que me resulte forzoso, ni que me genere dolor de cabeza, hay algo que me fluye ahí y respeto. Me resulta orgánico, creo que tiene que ver con este hecho de haber escuchado toda la vida a mi viejo cantar chacareras, zambas y trovas. Pero es eso, me resulta orgánico, no sé si fácil, pero me siento y me sale. 

Sos una persona que suele tocar mucho en vivo. ¿Cómo te encontró este parate de haber pasado casi un año sin casi haberlo podido hacer? 

Fue muy difícil, sobre todo porque cuando me vine a vivir a CABA para mí fue alucinante poder tocar tanto. Y fue raro desde el lado de que me empezó a parecer muy rico poder compartir con mis amigues y con toda la gente con la que se comparte cuando tocás, todo lo que además sucede alrededor de eso. Siempre toqué además en espacios muy atravesados por la política y por el pensamiento, y fue muy extraño, me sentí como un poco huérfano. Estaba en otra provincia, acostumbrado a otras cosas. Yo vivía antes a cuarenta minutos de la casa de mis viejos y cuando me pasaba algo me subía a un bondi y llegaba. Y en la pandemia fue muy complejo ese momento, pero de mucho aprendizaje también. Lo loco es volver a tocar ahora y encontrarme con sensaciones muy distintas. 

¿Cómo cuáles? 

Es muy loco porque creo que la sensación es como de una necesidad de encuentro muy fuerte, de estar tocando y de sentir que la gente que estaba ahí tenía muchas ganas de que eso suceda. No hablo de que toque yo, sino de eso que ocurre en el encuentro, y es muy lindo que pase. Además el disco anterior salió justo cuando se decretó el aislamiento y hay como un diálogo con esas canciones que es distinto también. Viene siendo una experiencia de reencuentro y de reestructuración que está bueno.

¿Y te pasa que sentís que te hubiera gustado poder girar un poco más con Otrx I?

Me hubiera gustado mucho girarlo más habiendo salido el disco, porque lo venía tocando sin que salga. Salió y no lo pude tocar más, y no sé, me parece que las canciones tuvieron su recorrido propio con esto que sucede en las redes, pero sí, me hubiera gustado ir con el disco un poquito mostrando qué es lo que hago y quizás transitar otros espacios del país, no solamente estar acá en CABA. Pero fue una situación particular.

Saliendo del disco un poquito, me gustaría preguntarte cómo fue que se gestó Nuestrans Canciones, el proyecto que se llevó a cabo en el CCK. 

Nuestras Canciones es un proyecto que arrancaron Susy Shock y Javiera. Nos fueron invitando y creo que el contexto cruel de la pandemia tuvo una parte que es triste decirlo, pero fue positiva. En este proyecto en particular fue que al ser virtual permitió convocar a otres artistas que no estaban en Buenos Aires, que quizás si era presencial no se hubiera podido. Nos empezamos a encontrar en algunos talleres virtuales con Susy y con Javi, con propuestas de laburo muy específicas y así fueron surgiendo las canciones. Las letras las compuso Susy con 10 personas y la música la hicimos con Javi quienes estábamos con Javi y la verdad es que fue una experiencia increíble, de encuentro para nosotros como comunidad, que la verdad es que siempre nos encontramos en otros espacios, en otro contexto, como de militancia. De repente estar en un encuentro donde estamos propiciando el compartir y el arte como algo que nos junta, nos une y nos acompaña, fue como darle una lavada de cara y fue muy precioso. 

¿Qué te espera de acá a fin de año?

Vamos a presentar el disco el 19 de noviembre en el JJ, las entradas ya están a la venta. La fecha la abrirá mi hermano, con quienes tocamos toda la vida pero nunca como proyectos separados. Es divertido y me da mucha curiosidad a la vez eso.