5° Marcha de la Gorra en Buenos Aires

Entrevista a Julieta Gargiulo, responsable de JP Evita CABA: “El gobierno de Larreta tiene un proyecto de ciudad que no tiene ni una sola política de trabajo joven ni de vivienda joven; no generan ningún tipo de oportunidades para las pibas y los pibes. Ese modelo no cierra sin represión.”

Una brigada de civil de la Policía de la Ciudad asesinó a un pibe en la Ciudad de Buenos Aires a la vista de todos.

Lo cierto y preocupante es que este no es un hecho aislado. Si Lucas hubiese tenido un arma, le habrían disparado igual. Si hubiese sido mujer, si hubiese tenido puesta una capucha, si hubiese estado tomando una cerveza o comprando pan. Le habrían disparado igual. Hoy hay tres policías detenidos después de declarar que efectivamente dispararon armas de fuego contra Lucas González y sus amigos.

Este martes, como todos los años, se llevará adelante la 5° Marcha de la Gorra en Buenos Aires. Esta marcha lleva los reclamos de los pibes y las pibas de barrio y pelea contra la violencia institucional, la estigmatización por la manera de vestir, el barrio o el color de piel, y contra el gatillo fácil.

Julieta Gargiulo, responsable política de la JP Evita CABA -que estará hoy participando de la marcha junto a otras organizaciones sociales-, nos cuenta con respecto a la marcha: “Este año desde la JP Evita salimos con la consigna ‘Violencia institucional nunca más. Seguridad es trabajo y educación’. Hay que dejar de normalizar que las fuerzas de seguridad verdugueen, torturen y asesinen a los pibes y pibas de barrios populares. Necesitamos dejar de normalizar discursos de odio que piden más mano dura para solucionar los problemas de la Argentina, cuando lo único que logra esto es recaer sobre la vida de les jóvenes de los barrios humildes.”

El organismo de Derechos Humanos CORREPI reveló que en los últimos cinco años se registraron 121 casos por parte de la Policía de la Ciudad, entre fusilamientos de gatillo fácil, muertes en lugares de detención, femicidios de uniforme, desapariciones seguidas de muerte y otras modalidades como el uso del patrullero para embestimientos deliberados en persecución.

La violencia institucional hace hincapié en la criminalización tanto de la pobreza como de la juventud. Julieta menciona algunas cifras relacionadas con las personas que están hoy privadas de su libertad en las cárceles sin tener muchas veces una causa o una condena: “La gran mayoría de las personas en las cárceles son jóvenes y de sectores populares. El 96% son varones, el 81% tiene menos de 44 años, el 46% estaba en situación de desempleo al momento de su encarcelación, el 84% no tiene título secundario. Estos números apuntan a que quienes son criminalizados por el sistema penal en nuestro país son los jóvenes varones de sectores populares. Tenemos que dar la discusión sobre qué oportunidades y herramientas tuvieron esas personas antes de llegar a la situación que los llevó a estar presos, sobre las condiciones de hacinamiento en las que viven las personas en las cárceles y su deshumanización, y qué rol social entonces cumple el sistema penitenciario.”

Por otro lado, la discusión social respecto a la falta de trabajo, la exclusión y la estigmatización de les pibes en la Ciudad de Buenos Aires es parte fundamental de las consignas de la marcha. “Respecto al asesinato de Lucas González, los medios de comunicación empezaron a construir un sujeto social que ‘justificaba’ el brutal accionar de la policía. Recién cuando la familia de Lucas toma la voz y cuenta su historia, tienen que deshacer esa historia y admitir el mal accionar de la fuerza, pero el mensaje ya se había instalado. Lo plantean como casos aislados. El gobierno de Horacio Rodriguez Larreta tiene un proyecto político y económico que no tiene ni una sola política de trabajo joven real ni de vivienda joven; bastardean la educación pública en la ciudad, no generan ningún tipo de oportunidades para las pibas y los pibes de los barrios populares. Ese modelo no cierra sin represión, necesita a las fuerzas de seguridad aleccionando en los barrios. Por eso es importante que reforcemos que no son casos aislados y que es responsabilidad tanto de las fuerzas de seguridad como del Gobierno de la Ciudad, pero también es responsabilidad de aquellos discursos de odio por parte tanto de los medios como de los sectores políticos de la derecha, que estigmatizan y son estructuralmente racistas, y que ponen el cartel de sospechoso a las y los pibes que viven en los barrios más humildes.”

En la Argentina existe el Proyecto de Ley Integral contra la Violencia Institucional, que propone generar herramientas integrales para prevenir y erradicar casos de violencia institucional ejercidos por fuerzas policiales, de seguridad y servicios penitenciarios en todo el territorio nacional, así como también otorgar acompañamiento y reparación a las víctimas de violencia institucional. Julieta hace énfasis en la importancia del rol del Estado. Impulsar políticas de inclusión que generen no solamente una revisión y reformulación tanto de las fuerzas de seguridad, como de la justicia y el sistema penitenciario: “Tenemos que seguir impulsando políticas públicas que generen oportunidades para les jóvenes para que puedan tener un proyecto de vida, a la vez que debemos impulsar políticas que prevengan y sancionen la violencia institucional en todos sus estratos, como la formación de quienes son parte de las fuerzas y la efectiva implementación de la Ley Micaela tanto en las fuerzas de seguridad como en la justicia. Es necesario que se investigue y sancione el accionar sistemático de las fuerzas y que se protejan esos procesos judiciales para que las víctimas no tengan miedo de denunciar, y no sean revictimizadas o violentadas.”